Aunque las previsiones no eran ideales para volar este puente de Semana Santa, unos pocos del club decidieron buscar un lugar adecuado para poder pasar unos días fuera de casa y a poder ser volar un poco.
El día 1 de Abril quedamos en Orozko, Angel, Kato, Romina, Ivan y Leire sin olvidar a Kiara y Maika. Nos dirigimos a Loarre, aunque llegamos de noche porque a alguno le dio por visitar las enormes paredes de Riglos. Kato que iba con la autocaravana y se supone que era el lento, llego antes que todos los demás. Llegada de noche con hotel de 7 Estrellas.
A la mañana siguiente madrugamos ( “Si a eso se le puede llamar madrugar” ), preparamos un perfecto desayuno mientras Angel hacia de funanbulista. Nos dirigimos a examinar el aterrizaje ( cerca de la carretera, al lado de los columpios, debajo del castillo) y pensando que las condiciones eran las justas para volar fuimos hacia el despegue, encima del castillo de Loarre. Al final resulto que las condiciones eran buenas, con térmicas amplias y sanas. Nos divertimos mucho y conocimos a Angel, un chico de Andorra y algún autóctono (estáis invitados a conocer Orduña).
A la tarde se animaron a venir Sergio y Eva . Se cruzo el viento y no se pudo hacer nada, osease aterrizar al lado del castillo por viento cruzado del oeste. A la noche llegaron Oscar y Arantza con vino e Ibéricos. Hicimos pasta para cenar, todavía estamos aprovechando las sobras de ese día.
Al día Siguiente, le toco preparar el desayuno a Angel, con tostadas y todo, porque se apostaron que Leire no volaría y por solo verle trabajar, voló. El día fue: “Una mierda pinchada en un palo” pero alguno se animo a volar, como no, el maquina de Sergio, aunque acabo un poco mojado.
Como el día no acompañaba mucho nos fuimos a dar un paseo a Riglos y allí se juntaron Eder y Azahara. Flipamos con los escaladores en el Pison y la Visera que subían como lagartijas mojadas por la lluvia que hacia.
Para dormir nos fuimos a Huesca. Después de unas cervezas y unos mojitos, Romina Power nos sorprendió con un combate de danza con un Cubano. Gano como no con guantes rojos la maquina de Romina.
Al día siguiente, tras pasar por una laderita de norte cerca del Salto de Roldan (aconsejados por el músico, Aitor), con vientos disparados decidimos irnos hacia Hecho para probar suerte el día siguiente. En Hecho comimos, como no, crepes rellenos de hongos y demases…. Luego dimos una vuelta, pequeña paliza, por los alrededores del valle.
Al día Siguiente después de ver a Eva hacer de fusible y demostrarnos que las condiciones eran buenas, volamos todos.
Nos despedimos después de comer y hasta la próxima salida. Estáis todos invitados.